Cómo cortar y encender un puro
La forma en que cortas y enciendes un puro puede influir de verdad en la experiencia.
Un corte limpio ayuda a lograr el tiro adecuado, y un encendido cuidadoso permite que el tabaco se queme de manera pareja y que los sabores se desarrollen como deben.
No existe un único método “correcto” para todos los puros. Cada forma, cada medida y cada preferencia personal piden un enfoque distinto.
Cómo elegir tu cortapuros
Antes de encender tu puro, empieza con un cortapuros limpio y bien afilado.
Un cortapuros sin filo puede aplastar la perilla en lugar de cortarla limpiamente, lo que puede hacer que la capa se deshaga o que el tiro se vea afectado.
Los tres estilos de corte más comunes son el corte recto, el corte en V y el corte con sacabocados.
Corte recto
El corte recto es el método más tradicional y versátil.
Un cortapuros recto retira la perilla de lado a lado de la cabeza del puro y deja una superficie amplia y abierta para el tiro.
Ideal para: La mayoría de los puros parejos tradicionales, como Coronas, Robustos, Toros y Churchills.
Por qué elegirlo: El corte recto ofrece una abertura generosa y te permite controlar cuánto de la perilla retiras.
Cómo hacerlo:
- Observa la cabeza del puro e identifica la perilla.
- Coloca el cortapuros justo por encima de la línea de la perilla.
- Haz un solo corte, rápido y limpio.
- Evita apretar el cortapuros varias veces, porque puedes aplastar la capa.
- Revisa el corte antes de encender.
La meta es una abertura limpia sin retirar más perilla de la necesaria.
Corte en V
Un cortapuros en V abre una ranura en forma de V en la cabeza del puro.
En lugar de retirar toda la superficie de la perilla, el cortapuros abre una ranura más profunda hacia la tripa.
Ideal para: Puros de cepo mediano a grande, en especial Robustos y Toros.
Por qué elegirlo: El corte en V puede dar un tiro más concentrado y conservar más perilla que un corte recto tradicional.
También puede ser una buena opción para quienes prefieren un poco más de resistencia en el tiro.
Cómo hacerlo:
- Coloca el cortapuros sobre el centro de la perilla.
- Haz un solo corte, firme y limpio.
- Revisa la abertura para asegurarte de que el tabaco no se haya aplastado.
- Prueba el tiro antes de encender.
Un corte en V demasiado profundo puede dañar el puro, así que empieza con moderación.
Corte con sacabocados
Un sacabocados retira una pequeña sección circular del centro de la perilla.
En lugar de cortar de lado a lado, abre un pequeño orificio por el que aspiras el humo.
Ideal para: Puros parejos tradicionales con la cabeza relativamente plana.
Por qué elegirlo: La abertura más pequeña puede dar un tiro más firme y concentrado, y deja intacta la mayor parte de la perilla.
También puede ayudar a que entre menos tabaco suelto a la boca.
Cómo hacerlo:
- Coloca el sacabocados en el centro de la perilla.
- Presiona con suavidad mientras giras el sacabocados.
- Retira el pequeño tapón de tabaco.
- Revisa la abertura antes de encender.
Por lo general, el corte con sacabocados no es adecuado para cabezas muy cónicas, como las de los Torpedos.
Cómo cortar figurados
Los puros figurados requieren un poco más de atención por su forma.
Torpedo
Un Torpedo admite el corte recto, pero la cantidad que retires puede cambiar bastante el tiro.
Empieza con un corte pequeño.
Siempre puedes retirar más tabaco si el tiro está muy cerrado, pero no puedes devolver la perilla una vez que la quitaste.
Belicoso
Como la cabeza es cónica, el corte recto suele ser la opción más práctica.
Haz un corte pequeño en la punta y revisa el tiro antes de decidir si necesitas abrir más.
Perfecto
Los Perfectos pueden ser más difíciles porque la cabeza es cónica y puede ser más delgada que el cuerpo del puro.
Un corte recto cuidadoso suele ser lo más sencillo, pero el corte exacto depende de la construcción del puro.
El tiro en frío
Antes de encender tu puro, haz un tiro en frío.
Es decir, aspirar suavemente aire a través del puro antes de encenderlo.
El tiro en frío te permite revisar la resistencia y llevarte una primera impresión del tabaco.
Lo que buscas es un flujo de aire cómodo.
Muy cerrado: El puro puede ser difícil de fumar y quizá necesite una abertura más grande.
Muy abierto: El puro puede quemarse más rápido de lo debido.
Un buen tiro debe sentirse natural y cómodo.
Cómo encender un puro
Encender un puro no es lo mismo que encender un cigarrillo.
La meta no es prender el puro de inmediato y empezar a fumar.
Lo que haces es calentar y encender el tabaco con suavidad para que todo el pie se queme de manera pareja.
Usa la llama adecuada
La llama limpia de butano es una de las favoritas de los fumadores de puros porque quema de forma limpia y no añade los sabores fuertes de otros combustibles.
Una llama suave funciona bien para un encendido controlado.
Una llama de soplete también puede ser útil, sobre todo al aire libre o con puros de cepo grande, pero hay que usarla con cuidado porque produce un calor intenso.
Evita los encendedores de gasolina, las velas o cualquier cosa que pueda transmitir olores o sabores fuertes al tabaco.
El método tradicional: tostar y encender
Es una de las formas más controladas de encender un puro.
Paso 1: Sostén el puro
Sostén el puro con comodidad entre los dedos y mantén el pie a poca distancia de la llama.
No pongas la llama directamente sobre el tabaco.
Paso 2: Tuesta el pie
Acerca la llama lo suficiente para empezar a calentar el tabaco.
Gira el puro lentamente para que toda la circunferencia del pie reciba el calor.
La meta es tostar el tabaco con suavidad, no quemarlo de inmediato.
Quizá veas que el borde exterior empieza a ponerse incandescente.
Paso 3: Empieza a aspirar
Cuando el pie esté tostado de manera pareja, lleva el puro a tus labios.
Aspira lenta y suavemente mientras sigues girando el puro cerca de la llama.
No des una calada grande ni brusca.
Paso 4: Revisa la combustión
Observa el pie del puro.
Lo ideal es que toda la superficie arda de manera pareja.
Si alguna parte no ha prendido por completo, aplica un poco de calor en esa zona mientras aspiras con suavidad.
El resultado debe ser un pie parejo e incandescente.
Tostar o encender directamente
Hay dos formas comunes de encender un puro.
Tostar
La llama calienta el tabaco sin tocarlo directamente antes de que empieces a aspirar.
Por qué usarlo: Te da más control sobre la combustión inicial y ayuda a lograr un encendido parejo.
Es especialmente útil con puros premium, cuando quieres tomarte tu tiempo y evitar que el tabaco se sobrecaliente.
Encendido directo
La llama se acerca más al pie mientras aspiras suavemente y giras el puro.
Por qué usarlo: Es más rápido y puede ser práctico al aire libre o cuando usas una llama suave que necesita más distancia para generar calor.
La clave sigue siendo el control. Evita mantener la llama sobre el tabaco demasiado tiempo.
Cómo usar un encendedor de soplete
Los encendedores de soplete producen un calor concentrado y son especialmente útiles al aire libre.
Pueden hacer que encender un puro sea rápido y fácil, pero también pueden sobrecalentar el tabaco si se usan con demasiada intensidad.
Mantén la llama ligeramente alejada del pie.
Gira el puro en lugar de mantener la llama en un solo punto.
Aplica el calor en ráfagas cortas en lugar de dirigir la llama al tabaco sin parar.
El soplete debe ayudarte a encender el puro, no a cocinarlo.
Cómo usar una llama suave
La llama suave ofrece un método más delicado y tradicional.
Funciona especialmente bien cuando tienes tiempo para tostar el pie con calma y lograr una combustión pareja.
Como la llama es menos intensa, quizá tengas que girar el puro con más cuidado para calentar todo el pie.
Cómo encender un puro al aire libre
El viento puede dificultar el encendido de un puro.
Si puedes, protege la llama con la mano o con el cuerpo.
Un encendedor de soplete puede ser útil cuando hay viento, pero recuerda que el calor concentrado puede sobrecalentar el tabaco rápidamente.
Tómate tu tiempo y concéntrate en encender el pie de manera pareja, no solo en que prenda lo más rápido posible.
Consejos para un mejor corte
Usa un cortapuros afilado.
Haz un solo corte limpio en lugar de apretar el cortapuros varias veces.
No cortes demasiado abajo en la cabeza.
Si tienes dudas, empieza con un corte más pequeño. Siempre puedes abrir más el puro.
Limpia tu cortapuros con regularidad para quitar los residuos de tabaco.
Mantén tu cortapuros seco y protegido cuando no lo uses.
Consejos para un mejor encendido
Tómate tu tiempo.
Tuesta todo el pie de manera pareja.
Gira el puro mientras lo enciendes.
Evita poner la llama directamente sobre el tabaco por periodos largos.
Aspira de forma lenta y suave.
Revisa el pie después de encender para asegurarte de que toda la superficie esté ardiendo.
Si un lado no está ardiendo, corrígelo con un poco de calor en lugar de volver a encender todo el puro.
Algunas cosas que debes evitar
No uses una vela para encender tu puro. La cera y la fragancia pueden afectar el tabaco.
Evita las llamas de gasolina o de queroseno.
No quemes la capa mientras enciendes el pie.
No apresures el encendido.
No vuelvas a encender un puro una y otra vez sin dejar antes que se disipe el exceso de calor.
Y nunca uses un encendedor que deje un olor fuerte en tus manos o alrededor del puro.
El estilo El Jefe
Un puro está hecho para disfrutarse, no para apresurarse.
Tómate un momento para elegir tu corte.
Tómate un momento para preparar tu encendido.
Dale al tabaco el tiempo que merece.
Un corte limpio, un encendido parejo y un poco de paciencia pueden marcar la diferencia entre simplemente fumar un puro y disfrutarlo de verdad.
En El Jefe creemos que la experiencia empieza antes de la primera calada.
